“Fue aterrador”: Funcionaria de prisiones cuenta cómo fue agredida sexualmente

Hace unas horas, un preso agredió sexualmente a una funcionaria de prisiones en Morón de la Frontera.

author

Por:

Adonis Martínez

27 de junio de 2024, 1:38 p.m.

Compartir este artículo

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email

Compartir este artículo

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email
Agresión sexual
Tolerancia cero ante una violación. Fuente: Freepik.

Hace unos meses, una funcionaria de prisiones sufrió una agresión sexual por parte de un preso. El incidente comenzó cuando el recluso le pidió enviar una comunicación a un amigo en el exterior, y al negarse por no cumplir con los procedimientos, se dio cuenta de que el preso estaba obsesionado con ella. El recluso conocía detalles personales de la funcionaria, incluyendo su nombre, apellidos, lugar de residencia, información sobre su entorno y una foto privada en la que aparecía en bikini. Además, el preso afirmó tener un informante que le proporcionaba datos sobre su pareja y su número de teléfono personal.

Esta situación de acoso fue aterradora para la funcionaria, especialmente porque el preso era uno de los mayores narcotraficantes, lo que aumentaba el nivel de amenaza. La sensación de inseguridad la mantenía en constante estado de alerta, preocupada por su seguridad y la de su pareja.

La estúpida respuesta de su jefa ante la situación

article image
La Justicia española equiparó el engaño sobre uso de preservativos con una agresión sexual. Fuente: Canva

Desesperada, decidió hablar con su jefe para contarle lo ocurrido y solicitar que el preso fuese aislado. Sin embargo, la respuesta de su superior la dejó indignada: “Me dijo que no fuese funcionaria de prisiones, que qué esperaba siendo mujer y él un caco, que si estaba tan mal me diese de baja, que yo no era funcionaria del ayuntamiento de mi pueblo”. Estas palabras la hicieron sentirse desamparada y le llevaron a pensar que, con esa actitud, nunca se resolverán estos problemas.

El recluso nunca llegó a ser aislado, como ella había solicitado, lo que aumentó su frustración y sensación de inseguridad. La funcionaria quedó profundamente desanimada al no recibir el apoyo esperado. “Fue muy triste, pensaba que iba a tener el respaldo de mis superiores”, expresó. La falta de acción por parte de sus superiores no solo agravó su miedo, sino que también le hizo cuestionar la capacidad del sistema para proteger a sus trabajadores.

Temas relacionados