¿Huele a quemado? La razón por la que a 1 de cada 15 personas tiene esa sensación

Se trata de olores “fantasmas”, también llamados “alucinaciones olfativas” o “fantosmia”, y es más común de lo que usted cree.

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Por:

Cristian Ortega Mahan

3 de junio de 2024, 5:00 p.m.

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Los olores pueden ser ficticios. Fuente: Pexels

¿Qué es ese olor? ¿Te parece a ceniza o a cabello quemado? ¿Quizás a comida echada a perder? Depende. Si tienes más de 40 años, las posibilidades de que ese olor sea imaginario son bastante razonables. Específicamente, el 6,5% de las personas estudiadas (o una de cada quince personas) experimentan lo que se conoce como “olores fantasma”, también denominados “alucinaciones olfativas” o “fantosmia”.

Este dato sobre la prevalencia de estas alucinaciones olfativas es el resultado de uno de los primeros estudios dedicados a investigar este fenómeno. Se publicó en la revista JAMA Otolaryngology-Head and Neck Surgery. Además de proporcionar la cifra, la investigación también detalla los principales factores de riesgo que predisponen a un adulto a experimentar estas disfunciones olfativas.

Por lo tanto, este estudio podría ser más que una simple curiosidad, convirtiendo los “olores fantasma” en un indicador de alerta temprana. Si empezamos a percibir olores extraños sin una causa externa, podría indicar que algo no está funcionando correctamente en nuestro cuerpo.

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El mundo de los aromas y el olor tiene infinidad de misterios. Fuente: Pexels

Sorprendentes estudios

Kathleen Bainbridge, investigadora en el Instituto Nacional de Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, lideró este estudio que analizó los datos de 7.417 participantes mayores de 40 años recopilados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

“A menudo se pasan por alto los problemas relacionados con el olfato, a pesar de su importancia”, agrega Judith Cooper, directora del NIDCD. “Pueden tener un gran impacto en el apetito, las preferencias alimenticias y la capacidad para detectar señales de peligro como incendios, fugas de gas y alimentos en mal estado”.

Las razones detrás de los olores falsos

“¿A veces hueles un olor desagradable, malo o a quemado cuando no hay nada?”, fue la pregunta a la que se enfrentaron los voluntarios, y sus respuestas revelaron que muchos de los que experimentaban alucinaciones olfativas tenían otros problemas, como una baja calidad de vida o un índice de masa corporal por encima de lo considerado saludable.

Estudios anteriores ya habían vinculado esta capacidad para percibir olores fantasma con la diabetes, una enfermedad en aumento entre las personas mayores de 60 años. Otros factores de riesgo para experimentar estos olores incluyen lesiones en la cabeza, sequedad bucal, mala salud general o un bajo nivel socioeconómico.

Los científicos sugieren que las personas con un estatus socioeconómico más bajo pueden estar más expuestas a contaminantes ambientales y toxinas, o pueden tener problemas de salud que contribuyan a los olores fantasma, ya sea directamente o como efecto secundario de los medicamentos necesarios para tratar sus problemas de salud.

A medida que envejecemos, nuestra capacidad para oler tiende a disminuir, pero la percepción de los olores fantasma tiende a aumentar.

Olor a quemado o a cigarrillo son recurrentes. Fuente: Pexels

Los datos de este último estudio coinciden con otro realizado en Suecia en el 2017. En el país nórdico, la tasa de “falsos olores” era del 5% en la población mayor de 60 años, con una prevalencia mayor en mujeres que en hombres. El estudio estadounidense, que amplió el rango de edad hasta los 40 años, revela que la prevalencia es mayor entre los 40 y los 60 años, con un predominio femenino particularmente notable.

“Las causas de la percepción de los olores fantasma no se comprenden completamente”, explica Bainbridge. “Podría estar relacionado con una hiperactividad en las células olfativas en la cavidad nasal o quizás con un mal funcionamiento de la parte del cerebro que interpreta esas señales”.

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