Este es el motivo por el cual los gatos siempre caen de pie

Esta habilidad de los gatos para caer de pie ha sido estudiada durante más de un siglo.

MelisaSbrocco

Por:

Melisa Sbrocco

18 de mayo de 2024, 12:15 p.m.

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Porqué los gatos caen de pie. Fuente: Pexels.

La idea de que los gatos tienen siete vidas es común en la cultura popular, y en los países de habla inglesa, esta cifra se eleva a nueve. Aunque esto es solo un mito, ya que ni los gatos ni ningún otro ser vivo puede revivir después de morir, su reputación de sobrevivir a caídas desde grandes alturas sin sufrir daños tiene una base real.

A finales del siglo XIX, Etienne-Jules Marey, un polifacético pionero de la fotografía, utilizó cámaras para capturar una secuencia de imágenes de un gato cayendo. En su serie de fotografías, se observa cómo un gato, inicialmente sostenido boca arriba, logra girar su cuerpo y aterrizar sobre sus patas tras ser soltado. Este fenómeno, que parecía desafiar la ley de conservación del momento angular, no se explicó completamente hasta 1969.

gato fuera de casa
Pexels.

La respuesta a porqué los gatos caen de pie

Los científicos descubrieron que los gatos no rotan como un objeto rígido, sino que se retuercen. Al caer, los gatos instintivamente mueven sus extremidades delanteras y traseras en direcciones opuestas: encogen las patas delanteras y estiran las traseras.

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Este movimiento permite que un gran giro de las extremidades delanteras se compense con un pequeño giro de las traseras y viceversa, lo que facilita que el gato reoriente su cuerpo y caiga de pie. Este mecanismo explica cómo los gatos siempre caen sobre sus patas, pero no cómo sobreviven a caídas desde grandes alturas.

Gato cayendo de pie. Fuente: Pexels.

Un estudio en Nueva York registró información sobre 132 gatos que cayeron desde al menos un segundo piso. Sorprendentemente, alrededor del 90 % de estos gatos sobrevivieron, incluso uno que cayó desde el piso 32 con solo heridas menores.

El estudio mostró que la gravedad de las heridas aumentaba con la altura hasta el séptimo piso, pero a partir de ahí, la probabilidad de muerte disminuía. Esto se debe a que, en caída libre, los gatos alcanzan una velocidad terminal debido al rozamiento con el aire.

A esta velocidad, que se logra alrededor del séptimo piso, el gato deja de acelerar y puede relajarse, adoptando una postura más segura que reduce el riesgo de lesiones graves al aterrizar.

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